viernes, 11 de septiembre de 2009

Ana Cristina Pastrana para el Semanario Bierzo-7


JOSE JUÁREZ PÉREZ

Pintando con el color de la memoria

“Es tiempo de menguar los efectos recurrentes al agrado de lo que es superficial y de pintar con la intención que nace de lo sentido, pintando lo intangible de lo sencillo con el simple color de la memoria.

Jose Juárez Pérez

Estamos tan acostumbrados a la infelicidad que no disfrutamos de la felicidad por miedo. La gente está tan reprimida que la ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza.

Meditar es ser conscientes de nuestros pensamientos. Decía Buda que todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado. Los pensamientos funcionan en cadena y nuestra voluntad no es capaz de detener su fuerza. Un pensamiento negativo es aquel que provoca miedo, tensión, enfado, desánimo. No hay que luchar contra ellos porque eso equivaldría a aumentar su valor, a fortalecerlos. Éstos se desactivan dejándolos fluir. Los pensamientos influyen directamente sobre los neurotransmisores, las hormonas y toda la bioquímica de nuestro organismo y los negativos actúan como grilletes.

(Tiempo de meditar, de Santiago Trancón)

Jose Juárez es el pintor de la soledad y el silencio, de la meditación. Toda su obra es el reflejo de la huella del tiempo en la memoria, de la maduración y sublimación de lo cotidiano, de las impresiones que la conciencia ha capturado a través de los sentidos, porque sus cuadros se huelen, se sienten, se escuchan, se respiran. Todos ellos emanan música y poesía. Sus pinceladas son caricias donde cantan los recuerdos.

“Pintar a la acuarela es autodescubrise, no pinto lo que veo, se pinta lo que uno es, en un combate con las sombras, perdido siempre de antemano.”

Su trabajo evidencia la sensibilidad de un artista capaz de conmover con lo cotidiano, encarnándolo en un papel hecho a mano, donde las cicatrices, el deterioro y la irregularidad del mismo nos recuerda nuestra propia singularidad y asimetría, la belleza de lo imperfecto.

El color discurre con naturalidad y frescura y, al igual que la luz, gracias a su magia, transforma las pequeñas cosas en grandes maravillas. Pero nosotros, seres razonables y prácticos, nunca tenemos tiempo para disfrutar de su belleza, porque siempre estamos ocupados en hacer planes para tener más y ser menos.

“No precisas ir lejos, ni tampoco salir para ver como todo pasa y en la acuarela todo se detiene.”

Decía Píndaro que el hombre es una sombra y un sueño y la obra de este pintor nos envuelve en esa atmósfera en la que se confunden los dos elementos y es el tiempo quien va suturando lo que la razón no ha podido curar. Porque solo cuando el hombre acepta íntegramente su propio ser comienza a vivir por entero. Ver lo que se vive y lo vivido, verse viviendo, es lo que nos mueve a ser más. El ser humano no es más que una síntesis de lo temporal y lo eterno, de lo finito y lo infinito (Kierfegaard).

Según Picaso la calidad de un pintor depende de la cantidad de pasado que uno lleve consigo. Y el pasado es un cúmulo de errores, pero a fuerza de equivocarte, tomas conciencia del error y aprendes a pensar. Un hombre dueño de sí mismo es aquel que sabe convertir los errores en experiencia, ciñéndose a la verdad y obviando la seducción del juicio ajeno. Es curioso observar cono existe mucha gente que consume excesiva energía en parecer otro. Y es que cuando defendemos una opinión con violencia o pretendemos imponerla a los demás, evidenciamos nuestra inseguridad.

Déjame que te lleve de la mano para enseñarte los atavíos de la soledad y el silencio, dice el pintor, pero la soledad del pintor es la soledad del hombre libre, aquel capaz de apartarse de la opinión pública y de la conciencia social, para encontrarse consigo mismo.

Te mantienes de rodillas y te crees estar bailando en el reino de la libertad. Despertarás de tu pesadilla, Pequeño Hombrecito, encontrándote tendido en el suelo y desamparado. Porque tú robas donde te es dado, y das donde estás siendo robado. Confundes el derecho de libre expresión y de crítica con el hablar irresponsable y los chistes malos. Quieres criticar pero no quieres ser criticado, y por esta razón se te aparta. Siempre quieres atacar sin exponerte al ataque. Es por eso que siempre disparas desde una emboscada. Te atreves, en tu inconmensurable degeneración, a llamar anormal al hombre simple y honrado. Lo mides con tu miserable criterio y te parece que no alcanza las aspiraciones de tu normalidad. El hombre grande piensa cautamente, pero una vez que ha llegado a sustentar una idea importante, piensa en términos de largo alcance. Eres tú, Pequeño Hombrecito, quien trata de paria al gran hombre cuando su pensamiento es correcto y duradero y tu pensamiento es insignificante y efímero. Convirtiéndolo en un paria siembras en él la terrible semilla de la soledad. No la semilla de la soledad que produce hazañas, sino la semilla del miedo a ser malentendido y maltratado por ti. Ya que tu eres la gente, la opinión pública, la conciencia social. (W. Reich).

Jose Juárez Pérez es un lírico que, a través de sus acuarelas, nos abre las puertas de su alma. La muestra constituye una invitación a descubrir nuestra sensibilidad, a crecer, a sentir, a ser más. Hasta el 27 de Septiembre en el Centro Cultural de Caja España de Bembibre, y en horario de 19 a 21 horas, tenemos una ocasión para disfrutar de la belleza de la vida cotidiana.

El arte es una mentira que nos acerca a la verdad. (Picaso)

Ana Cristina Pastrana

1 comentario:

Chagua dijo...

Hola,
si tu pintura ha suscitado estos comentarios "eztáhechunmoztruo", como dicen en el sur.
Saludos. Fernando